MI CUERPO YA NO SOPORTÓ
Pasé mucho tiempo intoxicada.
Detestaba esas pastillas; pero no podía evitar consumirlas.
Las alucinaciones eran insoportables y los malestares nunca acababan.
Una noche finalmente mi cuerpo ya no soportó.
Por la mañana, a mi madre no le sorprendió que mi cadáver saliera de su vientre.
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