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BELLEZA Y DESTINO

En una sucia charca vivía un triste sapo ... Él pensaba que su vida carecía de sentido. Contemplaba su gordo cuerpo, sus ojos abultados y largas patas saltarinas, en el espejo del río.

—"¿Con ésta grotesca figura quién se enamorará de mí?", decía todos los días.

Por el azar del destino, una linda mariposa se cruzó en su camino.
El frágil cuerpo se posó en su cabeza y le dijo:
—"No te aflijas, amigo, ¡Mírame! ¡Y disfruta mi belleza! Soy un insecto muy hermoso; todos contemplan mis coloridas y frágiles alas, maravillándose por mi existencia". 

—"Me gustaría ser como tú", contestó el sapo. "Volar en frondosos bosques y transformar mi grueso cuerpo en un delgado y mágico bailarín danzando al son del viento.
Visitar a las flores impregnando de finos perfumes mi ponzoñosa realidad".

—"No debes envidiarme, aunque no lo creas, corro muchos peligros huyendo de los depredadores, de las llamas del fuego que arrasan los bosques y del insaciable coleccionista que quiere atraparme y hacer que caiga en sus redes y nunca más poder volar".

El sapo meditaba mientras su amiga le contaba su triste historia.

Entonces comprendió que la belleza es muy peligrosa y que él, a pesar de las aguas estancadas en que habitaba, gozaba de libertad.

Ningún coleccionista se fijaría en él, tampoco el fuego lo quemaría por la humedad de su charca ...

Su corazón rebosó de alegría, conoció la belleza de cerca; pero prefirió ser como era ... Ya no se quejaría nunca más del destino que le había tocado vivir.

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