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EL BARRIL DE VINO

Cierto d铆a se organiz贸 en el pueblo una gran fiesta, todo estaba preparado para el gran evento. En la plaza del pueblo hab铆an construido un gran barril para el vino. Se hab铆an puesto todos de acuerdo en que cada uno iba a llevar una botella para verterla en el gran barril, y as铆 disponer de abundante bebida para la fiesta.

Se acercaba la noche, y Juan, viendo que llegaba la hora de partir hacia la plaza, tom贸 su botella vac铆a para llenarla con vino de su barril; pero de pronto lo asalt贸 un pensamiento:

"Yo soy muy pobre, y para m铆 es un sacrificio muy grande comprar el poco vino que hay en mi casa. ¿Por qu茅 tengo que llevar igual que todos los dem谩s? ... Voy a hacer una cosa: Llenar茅 mi botella con agua, y cuando llegue a la plaza la verter茅 en el barril, as铆 todos ver谩n que hago mi aporte, y no vaciar茅 mi barril de vino. De todos modos somos muchos, y mi poquito de agua se mezclar谩 con el vino de los dem谩s y nadie notar谩 la falta".

As铆 lo hizo. 

Llegada la noche, se acerc贸 ante la vista de todos los vecinos y vaci贸 el contenido de su botella en el barril de la plaza. Nadie sospech贸 nada. Todo el resto del pueblo fue aportando su parte de vino en el gran barril.

Comenz贸 la fiesta, la m煤sica, la danza y cuando lleg贸 la hora de servir el vino ¡oh sorpresa! Abrieron la canilla del barril y... ¡sali贸 solamente agua cristalina!.

¿Qui茅n iba a pensar que a todos se les iba a ocurrir pensar lo mismo que Juan?

Todos los del pueblo, avergonzados, agacharon la cabeza y se retiraron a sus casas. Y la fiesta se termin贸.


              Antony de Mello



En la tarea misionera todos aportamos nuestro granito de arena y, por peque帽o que parezca nuestro aporte, es importante.

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