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ARTABÁN, el cuarto Rey Mago

Melchor, Gaspar, Baltazar y Artabán, eran cuatro ilustres magos del Oriente a los que les encantaba observar las estrellas.

Un día descubrieron a una muy diferente al resto y tras varios estudios, llegaron a la conclusión de que esa estrella les marcaba un camino que terminaba en Belén, lugar en donde estaba a punto de nacer el niño Jesús.
 
Los cuatro magos decidieron partir de inmediato hacia allí. Pero antes, debían reunirse en un punto concreto de Babilonia, para ir todos juntos.

Melchor llevaría oro. Gaspar, incienso, y Baltazar, mirra. Artabán decidió llevar como regalo unas piedras preciosas: Un diamante, un rubí y una perla.

Pero de camino a Babilonia, Artabán se encontró con un pobre hombre al que habían asaltado unos bandidos. Conmovido, le entregó el diamante.

Cuando llegó al punto de encuentro, los otros magos habían partido hacia Judea. Él fue detrás, pero al llegar allí, tampoco estaban.

En su lugar, se encontró con un panorama desolador: Herodes había mandado matar a todos los recién nacidos. Al ver a un soldado a punto de matar a un pequeño, le ofreció un rubí a cambio de que dejara vivir al niño. Pero otros soldados, al ver lo que hacía, lo cogieron prisionero y encarcelaron en Jerusalén.

Después de 33 años entre rejas, el rey mago Artabán recupera la libertad. Al salir de ese lugar, se entera de que Jesús va a ser crucificado y decide ir allí. Pero de camino, Artabán se encuentra con una mujer que está a punto de ser vendida, y decide entregar la perla que le quedaba a cambio de su libertad.

Artabán muy cansado y con pocas fuerzas, se encuentra en el monte Gólgota con Jesús, ya crucificado.

Ambos se miran y Artabán le dice:
-"Perdona, Jesús, porque llegué tarde".

Jesús entonces le dice lo siguiente:
-"Artabán, tú hoy estarás conmigo en el reino de los cielos, porque cuando tuve hambre, me diste de comer, y cuando estuve enfermo, me cuidaste. Cuando me cogieron preso, me liberaste".

-"Pero Señor, ¿Cuándo hice yo todo eso?", preguntó Artabán sorprendido.

-"Lo que hiciste por tus hermanos, lo hiciste por mi", contestó Jesús.

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