Ir al contenido principal

UN 脕RBOL PARA REGALAR


Cuenta la historia que hace mucho tiempo, hab铆a un pueblecito donde viv铆a una familia muy pobre.

Cuando estaba pr贸xima la Navidad, ellos no sab铆an como celebrarla sin dinero. Entonces el padre empez贸 a preguntarse c贸mo podr铆a ganar dinero para pasar la noche de Navidad. 脡l quer铆a tener una gran cena y disfrutar de la velada con su familia junto al fuego.

Luego decidi贸 que ganar铆a m谩s, vendiendo 谩rboles de Navidad.

As铆 que al d铆a siguiente se levant贸 muy temprano y se fue al bosque a cortar algunos pinos ... Subi贸 a la monta帽a, cort贸 cinco pinos y los carg贸 en su carroza para venderlos en el mercado.

Cuando s贸lo faltaba dos d铆as para Navidad, nadie le hab铆a comprado ninguno de los 谩rboles. Finalmente, decidi贸 que como nadie se los iba a comprar, se los regalar铆a a aquellas personas m谩s pobres que su propia familia antes que termine el d铆a ...

La gente se mostr贸 muy agradecida ante el inesperado regalo.

La noche de Navidad, cuando regres贸 a su casa, el hombre recibi贸 una gran sorpresa. Encima de la mesa hab铆a un pavo y al lado un arbolito peque帽o. Su esposa le explic贸 que alguien muy bondadoso hab铆a dejado eso en su puerta.

Aquella noche el hombre supo que ese regalo ten铆a que haber sido concedido por las buenas acciones que hab铆a hecho esa misma noche; regalando los abetos que cort贸 d铆as en la monta帽a.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LAS DOS RANAS

Cierto d铆a un grupo de ranas viajaba muy alegremente por el bosque; pero derrepente sin darse cuenta, dos de ellas cayeron en un agujero. Todas las dem谩s se reunieron al alrededor de ellas y cuando vieron cu谩n profundo era aquel lugar, les dijeron a las otras dos, que era mejor darse por muertas. Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron saltando con todas sus fuerzas para salir del hoyo, mientras que sus compa帽eras segu铆an insistiendo que sus esfuerzos para seguir con vida, eran in煤tiles. Finalmente, una de ellas puso atenci贸n a lo que las dem谩s dec铆an y se rindi贸, se desplom贸 y muri贸.  La otra rana continu贸 saltando tan fuerte como le era posible y una vez m谩s, la multitud de ranas le gritaba y le hac铆an se帽as para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no ten铆a caso seguir luchando. Pero la ranita segu铆a saltando cada vez con m谩s y m谩s fuerzas hasta que finalmente logr贸 salir del agujero; todas se quedaron ...

LOS TRES VIEJITOS

Una mujer sali贸 de su casa y vi贸 a tres viejos de largas barbas sentados frente a su jard铆n. Ella no los conoc铆a y les dijo: -"No creo conocerlos, pero deben tener hambre. Por favor entren a mi casa para que coman algo". Los ancianos preguntaron: -"¿Est谩 el hombre de la casa?" -"No", respondi贸 ella, "No est谩". -"Entonces no podemos entrar", dijeron ellos. Al atardecer, cuando el esposo lleg贸, ella le cont贸 lo sucedido. -"¡Entonces diles que ya llegu茅 e inv铆talos a pasar!, y la mujer sali贸 r谩pidamente a invitar a los hombres a pasar a su casa. -"No podemos entrar a una casa los tres juntos", explicaron los viejitos. -"¿Por qu茅?", quiso saber ella. Uno de los hombres apunt贸 hacia otro de sus amigos y explic贸: -"Su nombre es RIQUEZA". Luego indic贸 hacia el otro:  -"Su nombre es 脡XITO y yo me llamo AMOR. Ahora ve adentro y decidan a cu谩l de nosotros tres, desean invitar a vuestra ...

LA CIEGA

Hab铆a una ciega sentada en la calle, con una taza y un pedazo de cart贸n, escrito con tinta negra, que dec铆a: "Por favor, ay煤denme, soy ciega" Un creativo de publicidad que pasaba frente a ella, se detuvo y observ贸 unas pocas monedas en la taza. Sin pedirle permiso tom贸 el cartel y le dio vuelta. Tom贸 un marcador negro que el llevaba y escribi贸 otro anuncio. Volvi贸 a poner el pedazo de cart贸n sobre los pies de la ciega y se fue.   Por la tarde el creativo volvi贸 a pasar frente a ella. Esta su taza estaba llena de billetes y monedas. La ciega reconoci贸 sus pasos y le pregunt贸 si hab铆a sido 茅l, la persona que reescribi贸 su cartel y sobre todo, quer铆a preguntarle ¿Qu茅 hab铆a escrito? El publicista le contest贸: -"Nada que no sea tan cierto como tu anuncio; pero con otras palabras". Sonri贸 y sigui贸 su camino. El nuevo mensaje dec铆a: "Hoy es primavera y no puedo verla" . Si haces lo que siempre has hecho, obtendr谩s los resultados que siempre ...