Ir al contenido principal

ABRAZO DE NAVIDAD



Durante una tarde fr铆a, pr贸xima a la navidad, hab铆a un grupo de ni帽os jugando alegremente a hacer mu帽ecos y pelotas con la nieve. Entre ellos estaban Carlos y Luis quienes se lanzaban los copos de nieve una y otra vez, provocando risas entre los dem谩s ni帽os.

Lleg贸 la noche en donde reinaba la alegr铆a y las ganas de compartir en familia y amigos; pero por all铆 cerca hab铆a un anciano muy gru帽贸n a quien no le gustaba la alegr铆a de los ni帽os y menos la navidad, as铆 que les grit贸:

-"¡Fuera de mi camino!", asust谩ndolos a todos; pero Luis se acerc贸 despacio, lo mir贸 y le dijo al abuelo:

-"Feliz navidad" y lo abraz贸 fuertemente, lo cual conmovi贸 el duro coraz贸n del anciano, que dicho sea de paso, era muy rico; pero solitario.

El abuelo se puso tan feliz por ese gesto que decidi贸 ponerse el traje m谩s elegante que tuvo y sali贸 por las calles a comprar muchos juguetes con su dinero para repartirlos como nadie lo hab铆a hecho hasta entonces, haciendo felices a muchos ni帽os del vecindario.

Y todo fue gracias a Luis, que debido a su ternura decidi贸 compartir un gran abrazo, conquistando as铆 el coraz贸n del anciano, quien una vez cont贸 que para 茅l, el mejor regalo de navidad, hab铆a sido ese abrazo inocente de aquel ni帽o.

Comentarios

  1. Una historia muy bonita, te deseo una hermosa Navidad, espero que recibas mucho amor y bendiciones.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LAS DOS RANAS

Cierto d铆a un grupo de ranas viajaba muy alegremente por el bosque; pero derrepente sin darse cuenta, dos de ellas cayeron en un agujero. Todas las dem谩s se reunieron al alrededor de ellas y cuando vieron cu谩n profundo era aquel lugar, les dijeron a las otras dos, que era mejor darse por muertas. Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron saltando con todas sus fuerzas para salir del hoyo, mientras que sus compa帽eras segu铆an insistiendo que sus esfuerzos para seguir con vida, eran in煤tiles. Finalmente, una de ellas puso atenci贸n a lo que las dem谩s dec铆an y se rindi贸, se desplom贸 y muri贸.  La otra rana continu贸 saltando tan fuerte como le era posible y una vez m谩s, la multitud de ranas le gritaba y le hac铆an se帽as para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no ten铆a caso seguir luchando. Pero la ranita segu铆a saltando cada vez con m谩s y m谩s fuerzas hasta que finalmente logr贸 salir del agujero; todas se quedaron ...

LOS TRES VIEJITOS

Una mujer sali贸 de su casa y vi贸 a tres viejos de largas barbas sentados frente a su jard铆n. Ella no los conoc铆a y les dijo: -"No creo conocerlos, pero deben tener hambre. Por favor entren a mi casa para que coman algo". Los ancianos preguntaron: -"¿Est谩 el hombre de la casa?" -"No", respondi贸 ella, "No est谩". -"Entonces no podemos entrar", dijeron ellos. Al atardecer, cuando el esposo lleg贸, ella le cont贸 lo sucedido. -"¡Entonces diles que ya llegu茅 e inv铆talos a pasar!, y la mujer sali贸 r谩pidamente a invitar a los hombres a pasar a su casa. -"No podemos entrar a una casa los tres juntos", explicaron los viejitos. -"¿Por qu茅?", quiso saber ella. Uno de los hombres apunt贸 hacia otro de sus amigos y explic贸: -"Su nombre es RIQUEZA". Luego indic贸 hacia el otro:  -"Su nombre es 脡XITO y yo me llamo AMOR. Ahora ve adentro y decidan a cu谩l de nosotros tres, desean invitar a vuestra ...

LA CIEGA

Hab铆a una ciega sentada en la calle, con una taza y un pedazo de cart贸n, escrito con tinta negra, que dec铆a: "Por favor, ay煤denme, soy ciega" Un creativo de publicidad que pasaba frente a ella, se detuvo y observ贸 unas pocas monedas en la taza. Sin pedirle permiso tom贸 el cartel y le dio vuelta. Tom贸 un marcador negro que el llevaba y escribi贸 otro anuncio. Volvi贸 a poner el pedazo de cart贸n sobre los pies de la ciega y se fue.   Por la tarde el creativo volvi贸 a pasar frente a ella. Esta su taza estaba llena de billetes y monedas. La ciega reconoci贸 sus pasos y le pregunt贸 si hab铆a sido 茅l, la persona que reescribi贸 su cartel y sobre todo, quer铆a preguntarle ¿Qu茅 hab铆a escrito? El publicista le contest贸: -"Nada que no sea tan cierto como tu anuncio; pero con otras palabras". Sonri贸 y sigui贸 su camino. El nuevo mensaje dec铆a: "Hoy es primavera y no puedo verla" . Si haces lo que siempre has hecho, obtendr谩s los resultados que siempre ...