Ir al contenido principal

LA LECHERA


Feliz recorría las calles del pueblo, una lechera llevando en su cabeza una jarra de leche, que quería vender en el mercado.

El día luminoso y el canto de las aves la hacían soñar y caminar de forma apresurada:

"Con el dinero que obtenga de la venta de esta leche, me compraré una canasta llena de huevos.

De ellos nacerán más de cien pollitos y cuando llegue el verano los venderé con gran ganancia.

Tanto ganaré que me podré comprar un lechón, al que criaré con gran cuidado y alimentaré con todo esmero ... Cuando esté muy gordo, lo llevaré al mercado y lo venderé a un alto precio.

Allí mismo, y al contado, compraré una hermosa vaca con su ternero, el que alegrará mis horas de descanso con sus carreras y juegos".

Así de alegres y esperanzados eran los pensamientos de la buena mujer; que su alegría no tenía límites; era tanta, que saltaba de contenta. Y en uno de esos saltos, tropezó con una piedra y la jarra rodó haciéndose añicos, volcando todo su contenido sobre la tierra del camino.

Con mirada atónita, la lecherita se dio cuenta, que tenia que decirle Adiós a los huevos, pollos, lechón, vaca y ternero.

Y junto con la leche derramada se esfumaron todas sus ilusiones ...

Comentarios

  1. Cuantas veces he soñado cómo la lechera y también, cómo a ella, se me esfumaron los sueños.Besotes

    ResponderEliminar
  2. Esperemos poder recuperar algo.

    Saludos

    ResponderEliminar
  3. Pobre lechera, pero creo, que todos, alguna vez en la vida nos pasa lo mismo, por lo menos a mí, pero lo importante, es ir a buscar más leche y seguir con la ilusión. Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. QUE SIGNIFICA LA FRASE #junto a la leche se esfumaron sus ilusiones

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LAS DOS RANAS

Cierto día un grupo de ranas viajaba muy alegremente por el bosque; pero derrepente sin darse cuenta, dos de ellas cayeron en un agujero. Todas las demás se reunieron al alrededor de ellas y cuando vieron cuán profundo era aquel lugar, les dijeron a las otras dos, que era mejor darse por muertas. Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron saltando con todas sus fuerzas para salir del hoyo, mientras que sus compañeras seguían insistiendo que sus esfuerzos para seguir con vida, eran inútiles. Finalmente, una de ellas puso atención a lo que las demás decían y se rindió, se desplomó y murió.  La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible y una vez más, la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenía caso seguir luchando. Pero la ranita seguía saltando cada vez con más y más fuerzas hasta que finalmente logró salir del agujero; todas se quedaron ...

LOS TRES VIEJITOS

Una mujer salió de su casa y vió a tres viejos de largas barbas sentados frente a su jardín. Ella no los conocía y les dijo: -"No creo conocerlos, pero deben tener hambre. Por favor entren a mi casa para que coman algo". Los ancianos preguntaron: -"¿Está el hombre de la casa?" -"No", respondió ella, "No está". -"Entonces no podemos entrar", dijeron ellos. Al atardecer, cuando el esposo llegó, ella le contó lo sucedido. -"¡Entonces diles que ya llegué e invítalos a pasar!, y la mujer salió rápidamente a invitar a los hombres a pasar a su casa. -"No podemos entrar a una casa los tres juntos", explicaron los viejitos. -"¿Por qué?", quiso saber ella. Uno de los hombres apuntó hacia otro de sus amigos y explicó: -"Su nombre es RIQUEZA". Luego indicó hacia el otro:  -"Su nombre es ÉXITO y yo me llamo AMOR. Ahora ve adentro y decidan a cuál de nosotros tres, desean invitar a vuestra ...

LA CIEGA

Había una ciega sentada en la calle, con una taza y un pedazo de cartón, escrito con tinta negra, que decía: "Por favor, ayúdenme, soy ciega" Un creativo de publicidad que pasaba frente a ella, se detuvo y observó unas pocas monedas en la taza. Sin pedirle permiso tomó el cartel y le dio vuelta. Tomó un marcador negro que el llevaba y escribió otro anuncio. Volvió a poner el pedazo de cartón sobre los pies de la ciega y se fue.   Por la tarde el creativo volvió a pasar frente a ella. Esta su taza estaba llena de billetes y monedas. La ciega reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él, la persona que reescribió su cartel y sobre todo, quería preguntarle ¿Qué había escrito? El publicista le contestó: -"Nada que no sea tan cierto como tu anuncio; pero con otras palabras". Sonrió y siguió su camino. El nuevo mensaje decía: "Hoy es primavera y no puedo verla" . Si haces lo que siempre has hecho, obtendrás los resultados que siempre ...