Ir al contenido principal

¿CU脕NTO TIEMPO DE FELICIDAD ACUMULAMOS?


Cuentan que un caminante lleg贸 a un cementerio en las afueras de un pueblo. Como estaba abierto, decidi贸 entrar y dar una vuelta para conocerlo.

El sitio era hermoso, lleno de flores y jardines bien cuidados ... Cuando se acerc贸 a la primera tumba, la l谩pida ten铆a grabado el siguiente mensaje:

• "Abdul Tareg; vivi贸 ocho a帽os, seis meses, cinco semanas y tres d铆as" •

El caminante se entristeci贸, pues pens贸 en la tragedia que la familia tuvo que haber pasado al perder un ni帽o tan peque帽o.
Luego se acerc贸 a la siguiente tumba y ley贸:

• "Yamir Kalib; vivi贸 cinco a帽os, ocho meses, tres semanas y un d铆a" •

Entonces pens贸:
"¿Otro ni帽o?" ...

No pod铆a comprenderlo ... Seguidamente dio una mirada r谩pida a todo el cementerio y descubri贸 que todas las tumbas ten铆an grabadas edades que no pasaban de los 12 a帽os.

Estaba golpeado emocionalmente.

"¿Qu茅 tipo de desastre tuvo que haber pasado en este pueblo para que murieran tantos ni帽os?"

El guardi谩n del cementerio, acostumbrado a las reacciones de los forasteros ante las tumbas, se le acerc贸 y le explic贸:

-"En nuestro pueblo tenemos una costumbre:

A los 15 a帽os todo joven recibe de sus padres una libreta para apuntar todos los momentos en los que fue realmente feliz. Al morir, se suman los momentos escritos en la libreta y se inscriben en la l谩pida".

"Aqu铆 creemos que el verdadero tiempo vivido, es el tiempo en que fuimos felices".

Comentarios

  1. Me has dejado sin palabras, es una historia bell铆sima, muy, muy sabia. Si todos pudi茅ramos tener la importancia de la verdadera felicidad as铆 de clara...

    Gracias por compartirla, un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Que historia tan bonita y que pueblo tan inteligente para medir su vida por el tiempo en que se ha sido feliz........esto me hace pensar que hay que tratar de ser feliz el mayor tiempo posible aunque haya gran cantidad de contrariedades que nos lo quieran impedir, al fin y al cabo la felicidad es un estado de 谩nimo.Besotes

    ResponderEliminar
  3. Jorge Bucay siempre ha escrito cuentos que hacen pensar, breves historias que al tiempo que nos hacen meditar, nos ense帽an a utlizar 'herramientas' para que labremos nuestra felicidad.
    Buena elecci贸n, gracias por acercarnos a sus letras.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LAS DOS RANAS

Cierto d铆a un grupo de ranas viajaba muy alegremente por el bosque; pero derrepente sin darse cuenta, dos de ellas cayeron en un agujero. Todas las dem谩s se reunieron al alrededor de ellas y cuando vieron cu谩n profundo era aquel lugar, les dijeron a las otras dos, que era mejor darse por muertas. Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron saltando con todas sus fuerzas para salir del hoyo, mientras que sus compa帽eras segu铆an insistiendo que sus esfuerzos para seguir con vida, eran in煤tiles. Finalmente, una de ellas puso atenci贸n a lo que las dem谩s dec铆an y se rindi贸, se desplom贸 y muri贸.  La otra rana continu贸 saltando tan fuerte como le era posible y una vez m谩s, la multitud de ranas le gritaba y le hac铆an se帽as para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no ten铆a caso seguir luchando. Pero la ranita segu铆a saltando cada vez con m谩s y m谩s fuerzas hasta que finalmente logr贸 salir del agujero; todas se quedaron ...

LOS TRES VIEJITOS

Una mujer sali贸 de su casa y vi贸 a tres viejos de largas barbas sentados frente a su jard铆n. Ella no los conoc铆a y les dijo: -"No creo conocerlos, pero deben tener hambre. Por favor entren a mi casa para que coman algo". Los ancianos preguntaron: -"¿Est谩 el hombre de la casa?" -"No", respondi贸 ella, "No est谩". -"Entonces no podemos entrar", dijeron ellos. Al atardecer, cuando el esposo lleg贸, ella le cont贸 lo sucedido. -"¡Entonces diles que ya llegu茅 e inv铆talos a pasar!, y la mujer sali贸 r谩pidamente a invitar a los hombres a pasar a su casa. -"No podemos entrar a una casa los tres juntos", explicaron los viejitos. -"¿Por qu茅?", quiso saber ella. Uno de los hombres apunt贸 hacia otro de sus amigos y explic贸: -"Su nombre es RIQUEZA". Luego indic贸 hacia el otro:  -"Su nombre es 脡XITO y yo me llamo AMOR. Ahora ve adentro y decidan a cu谩l de nosotros tres, desean invitar a vuestra ...

LA CIEGA

Hab铆a una ciega sentada en la calle, con una taza y un pedazo de cart贸n, escrito con tinta negra, que dec铆a: "Por favor, ay煤denme, soy ciega" Un creativo de publicidad que pasaba frente a ella, se detuvo y observ贸 unas pocas monedas en la taza. Sin pedirle permiso tom贸 el cartel y le dio vuelta. Tom贸 un marcador negro que el llevaba y escribi贸 otro anuncio. Volvi贸 a poner el pedazo de cart贸n sobre los pies de la ciega y se fue.   Por la tarde el creativo volvi贸 a pasar frente a ella. Esta su taza estaba llena de billetes y monedas. La ciega reconoci贸 sus pasos y le pregunt贸 si hab铆a sido 茅l, la persona que reescribi贸 su cartel y sobre todo, quer铆a preguntarle ¿Qu茅 hab铆a escrito? El publicista le contest贸: -"Nada que no sea tan cierto como tu anuncio; pero con otras palabras". Sonri贸 y sigui贸 su camino. El nuevo mensaje dec铆a: "Hoy es primavera y no puedo verla" . Si haces lo que siempre has hecho, obtendr谩s los resultados que siempre ...