脡rase una vez una preciosa princesa que buscaba con quien casarse. Su padre le presentaba nobles y pr铆ncipes de todos los reinos cercanos, pero ella quer铆a encontrar el amor verdadero. Por eso, propuso al rey que se casar铆a con aquel joven (noble o no) que se quedara durante un a帽o al lado del muro de su habitaci贸n, esperando que ella lo eligiera. De esa forma conocer铆a a la persona capaz de dejarlo todo por su amor, el joven que de verdad la quisiera con todo su coraz贸n.
As铆, el rey hizo el anuncio y se presentaron miles de j贸venes. Todos llegaron con mucho 谩nimo, pero enseguida comenz贸 el fr铆o invernal, y la falta de alimentos y cobijo hicieron que muchos de los pretendientes decidieran que el amor de la princesa no val铆a la pena y pronto se marcharon a sus casas.
Cuando lleg贸 el verano, la comida y el agua eran pr谩cticamente inexistentes, y el calor hizo que casi todos se marchasen finalmente a sus hogares.
Solo un joven decidi贸 quedarse, ya que amaba en secreto a la princesa desde la primera vez que la vio. No era noble, y esa era su 煤nica oportunidad de conseguir su amor, as铆 que se mantuvo all铆.
La princesa se fij贸 en 茅l, y no tard贸 mucho en picarle la curiosidad y querer conocerle. Se disfraz贸 de campesina, y cada semana le visitaba con agua y alimentos. Poco a poco fue conoci茅ndole, y d谩ndose cuenta de que aquel joven la amaba de verdad. Unos meses antes de que se cumpliera un a帽o, la princesa ya hab铆a decidido que al terminar el tiempo establecido se casar铆a con 茅l, y as铆 se lo hizo saber a su padre. El rey se puso muy contento y comenz贸 los preparativos, avisando al joven de que su presencia era requerida en la sala del trono el d铆a que se cumpl铆a un a帽o del comienzo del anuncio.
Cuando ya solo le quedaban unas horas para cumplir un a帽o, el joven se levant贸 del sitio en el que hab铆a pasado los 煤ltimos 364 d铆as, y se march贸 a su casa. Su madre, extra帽ada, le pregunt贸 por qu茅 no hab铆a podido aguantar unas horas m谩s, si ya hab铆a sido capaz de soportar casi un a帽o con tal de casarse con su amada princesa.
El joven, abatido, le contest贸 que le hab铆an contado que la princesa llevaba meses visit谩ndole, y que hab铆a decidido casarse con 茅l, pero a煤n as铆 no le hab铆a evitado el sufrimiento de estar all铆 hasta la 煤ltima de las noches y los d铆as correspondientes ... Hab铆a decidido que lo amaba, pero no lo suficiente como para no hacerlo sufrir m谩s.
... "Me enter茅 que me hab铆a elegido, me enter茅 que le hab铆a dicho a su padre que se iba a casar conmigo y, a pesar de eso, no fue capaz de evitarme una sola noche de dolor, pudiendo hacerlo, no me evit贸 una sola noche de sufrimiento. Alguien que no es capaz de evitarte una noche de sufrimiento no merece de mi Amor, ¿verdad madre?"
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