YO ANTES DE TI
Clark:
Cuando leas esto habr谩n pasado unas pocas semanas (incluso con tus dotes organizativas reci茅n descubiertas, dudo que hayas llegado a Par铆s antes de comienzos de septiembre). Espero que el caf茅 sea bueno y fuerte y que los cruasanes est茅n frescos y que a煤n haga buen tiempo para sentarse fuera, en una de esas sillas met谩licas que nunca quedan del todo firmes sobre la acera. No est谩 mal, el Marquis. El bistec tambi茅n est谩 rico, por si te apetece volver m谩s tarde a comer. Y si miras por la calle, a tu izquierda, ver谩s L’Artisan Parfumeur, donde, cuando termines de leer esta carta, deber铆as ir a probar el aroma llamado algo as铆 como Papillons Extr锚me (no lo recuerdo bien). Siempre pens茅 que te ir铆a muy bien.
Se acabaron las 贸rdenes.
Hay unas cuantas cosas que me gustar铆a decirte y te las habr铆a dicho en persona, pero, en primer lugar, te habr铆as puesto toda sentimental y, en segundo lugar, no me habr铆as dejado decir todo lo que quer铆a decir. Siempre has hablado demasiado.
Por tanto, aqu铆 lo tienes: El cheque que recibiste en el sobre inicial de Michael Lawler no era la cantidad completa, sino solo un peque帽o regalo, para ayudarte durante las primeras semanas de desempleo y para que fueras a Par铆s. Cuando vuelvas a Inglaterra, lleva esta carta a Michael en su despacho de Londres y te dar谩 los documentos pertinentes para que tengas acceso a la cuenta que ha abierto en tu nombre. Esta cuenta contiene lo suficiente para que te compres un lugar agradable donde vivir, para que te pagues la carrera y para cubrir tus gastos mientras eres estudiante a tiempo completo. Mis padres ya estar谩n informados al respecto.
Espero que esto, y el trabajo jur铆dico de Michael Lawler, simplifiquen los tr谩mites en la medida de lo posible.
Clark, desde aqu铆 casi oigo c贸mo empiezas a hiperventilar.
No te pongas de los nervios ni intentes regalarlo. No es bastante para que te quedes de brazos cruzados el resto de tu vida. Pero deber铆a ser suficiente para comprar tu libertad, tanto en lo que se refiere a ese pueblecito claustrof贸bico que los dos consideramos nuestro hogar como a las elecciones que te viste obligada a tomar hasta ahora. No te doy este dinero porque quiera que te sientas nost谩lgica ni en deuda conmigo, ni tampoco para que sea una especie de maldito recuerdo. Te lo doy porque casi nada me hace feliz a estas alturas, salvo t煤.
Soy consciente de que conocerme te ha causado dolor y pena, y espero que un d铆a, cuando est茅s menos enfadada conmigo, comprendas que no solo hice lo 煤nico que pod铆a hacer, sino que eso te va a ayudar a vivir una buena vida, una vida mejor, que si no me hubieras conocido. Te vas a sentir inc贸moda en tu nuevo mundo durante un tiempo. Siempre es extra帽o vernos fuera del lugar donde est谩bamos c贸modos. Pero espero que tambi茅n te sientas un poco dichosa.
Cuando volviste de hacer submarinismo esa vez, tu cara me lo dijo todo: Hay anhelo en ti, Clark. Audacia. Solo la hab铆as enterrado, como casi todo el mundo.
No te estoy pidiendo que te arrojes de un rascacielos ni que nades junto a ballenas ni nada parecido (aunque, en secreto, me encantar铆a pensar que lo est谩s haciendo), pero s铆 que vivas con osad铆a. Que seas exigente contigo misma. Que no te conformes. Viste con orgullo esas media rayadas. Y, si insistes en conformarte con alg煤n tipo rid铆culo, guarda a buen recaudo una parte de este dinero. Saber que a煤n tienes posibilidades es un lujo. Saber que tal vez te las he proporcionado ha sido un gran alivio para m铆.
Eso es todo. Te llevo grabada en el coraz贸n, Clark. Desde el primer d铆a en que te vi, con esas prendas rid铆culas y esas bromas tontas y tu completa incapacidad para disimular una sola de tus emociones.
Has cambiado mi vida much铆simo m谩s de lo que este dinero cambiar谩 la tuya. No te acuerdes demasiado de m铆. No quiero pensar que te podr谩s triste.
Vive bien. Vive.
Con amor, Will.
*versi贸n del libro
Bonita pel铆cula, me hizo derramar muchas l谩grimas; pero ha valido la pena.
ResponderEliminar