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LAS TENTACIONES DE HÉRCULES


Hércules era todavía joven e inexperto; tenía una larga vida frente a él, pero su corazón vivía insatisfecho ... Miraba a su alrededor y veía que la mayor parte de sus amigos pasaban casi todo el tiempo divirtiéndose, bebiendo y saliendo con chicas, mientras él, estaba obligado a trabajar de sol a sol para ayudar en el sustento de su casa.

Cierta mañana, su padrastro le pidió que fuera hasta una ciudad próxima para comprar levadura de pan. Hércules obedeció; pero como era la primera vez que iba por ese camino, al llegar a una encrucijada, no supo qué dirección tomar.

El camino de la derecha era accidentado y lleno de piedras, carente de cualquier belleza natural, pero Hércules notó que conducía hacia una hermosa cordillera de montañas azules en el horizonte.

El camino de la izquierda era ancho y llano; estaba bordeado por un río de aguas claras, contorneaba una plantación de árboles frutales y había pájaros cantando en toda su extensión. Sin embargo, una bruma matinal no permitía ver adónde iba a dar ...

Mientras el joven meditaba, procurando descubrir la mejor decisión para cumplir la misión que se le había encomendado, notó que dos bellas mujeres se aproximaban, cada una por un camino.

La que venía por la vereda arbolada llegó primero, ya que el trayecto era más fácil de recorrer. Hércules notó que tenía el rostro dorado por el sol; los ojos, brillantes; y se dirigió a él con voz dulce y persuasiva:

-"¡Hola, muchacho de inmensa fuerza y actitud correcta!.

Sígueme y te conduciré por lugares amenos, donde no hay tormentas para castigar tu cuerpo ni problemas para entristecer tu alma. Vivirás como tus amigos, en una ronda incesante de música y alegría, y nada te faltará: Ni el vino que refresca, ni las camas confortables, ni las más bellas mozas de la región ... Ven conmigo y tu vida será un sueño".

La otra mujer que venía por el sendero de la montaña también había llegado a la encrucijada. Y dijo a Hércules:

-"No puedo prometerte nada de eso. Todo lo que encontrarás en mi camino es aquello que puedas conseguir con tu fuerza y voluntad.

El sendero por donde te conduciré es irregular y asustador, a veces con subidas muy inclinadas, a veces con valles donde los rayos del sol nunca consiguen entrar. Los paisajes que verás pueden ser majestuosos e imponentes, pero también solitarios y aterradores.

Sin embargo, este es el camino que conduce hasta las montañas azules de la fama y de la conquista, que puedes ver a distancia. No puedes llegar a ellas sin esfuerzo, y todo lo que desees debe ser fruto de tu trabajo.

Si quieres comer, tendrás que plantar. Si quieres amor, es preciso amar. Si quieres el cielo, debes ser digno de entrar por sus portones. Si quisieras ser recordado, debes estar preparado para luchar cada minuto de tu vida".

-"¿Cómo te llamas?", le preguntó Hércules.

-"Algunos me llaman TRABAJO", respondió la mujer. "Pero otros me llaman VIRTUD, y yo prefiero este último nombre".

Hércules entonces se dirigió hacia la otra mujer:
-"¿Y cuál es tu nombre?".

-"Algunos me llaman PLACER". Dijo la que venía del camino florido ... "Pero prefiero ser llamada SUERTE".

-"PLACER... No puedo ver a donde conduce el sendero que me invitas", comentó Hércules.

"Por otro lado, la VIRTUD me muestra las montañas en el horizonte y a dónde puedo llegar con el resultado de mis esfuerzos".

Y tomando a la VIRTUD de la mano, entró con ella en el camino que conducía hacia su propio destino.

Comentarios

  1. Tan difícil es llegar a esas montañas azules en el horizonte? bueno... tendré que hacerlo :)

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  2. todo cuesta, asi que a seguir adelante

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  3. Es necesario luchar para tener lo que queremos ... siempre ha sido así ;)

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