Ir al contenido principal

DESCANSA EN PAZ: "El funeral del No puedo"

La clase de cuarto grado de Donna se parec铆a a muchas que he visto en el pasado. Ese d铆a me sent茅 en un asiento al fondo de la clase.

Todos los alumnos estaban trabajando en una tarea que consist铆a en llenar una hoja de cuaderno con pensamientos e ideas.

La alumna de diez a帽os que estaba cerca de m铆, estaba llenando su p谩gina con "NO PUEDO":

- No puedo patear la pelota m谩s all谩 de la segunda l铆nea.
- No puedo hacer una divisi贸n m谩s larga de tres n煤meros.
- No puedo comer solamente una galleta ...
Hab铆a llenado media p谩gina y no ten铆a signos de parar.

Camin茅 por el sal贸n mirando las hojas de los otros ni帽os y todos describ铆an las cosas que no pod铆an hacer. Esa actividad atrajo mi curiosidad y decid铆 hablar con la maestra.
Al acercarme, not茅 que ella tambi茅n estaba ocupada escribiendo.

Derrotado en mis esfuerzos por determinar por qu茅 los alumnos y maestra se demoraban en lo negativo en lugar de escribir las afirmaciones m谩s positivas, volv铆 a mi asiento y continu茅 mis observaciones.

Al terminar la actividad los alumnos recibieron la indicaci贸n de doblar sus hojas por la mitad y llevarlas al frente, donde las colocaron en una caja de zapatos vac铆a.

Una vez recogidas las hojas de todos los alumnos, Donna agreg贸 la suya. Tap贸 la caja, sali贸 del sal贸n de clases y todos los alumnos siguieron a su maestra.

Ella busc贸 una pala y fueron hasta la parte m谩s alejada del parque. Excavaron durante m谩s de diez minutos. Acomodaron en el fondo, la caja de los "No puedo" y la cubrieron r谩pidamente con tierra.

Donna anunci贸:
-"Chicos, por favor, junten sus manos y bajen la cabeza".

Los treinta alumnos obedecieron y formaron un c铆rculo alrededor, y dijo su oraci贸n:

"Amigos, estamos aqu铆 reunidos para honrar la memoria del "NO PUEDO".

Mientras estuvo con nosotros en la tierra, afect贸 la vida de todos, de algunos m谩s que otros. Desgraciadamente su nombre ha sido pronunciado en todos los edificios p煤blicos, escuelas, municipalidades, congresos, y s铆, hasta en la Casa Blanca.

Acabamos de darle una morada definitiva al "NO PUEDO" y una l谩pida contiene su epitafio.
Le sobrevienen sus hermanos "Puedo", "Quiero" y "Lo har茅 yo mismo". No son tan conocidos como su famoso pariente e indudablemente todav铆a no resultan fuertes y poderosos.

Tal vez alg煤n d铆a, con su ayuda, tengan una incidencia mayor en el mundo. Roguemos porque "NO PUEDO" descanse en paz y que en su ausencia, todos los presentes puedan hacerse cargo de sus vidas y avanzar. Am茅n".


Al o铆r la oraci贸n, me di cuenta de que esos alumnos nunca olvidar铆an este d铆a. La actividad era simb贸lica, una met谩fora de la vida. Era una experiencia del lado derecho del cerebro que quedar铆a adherida a la mente inconsciente y consciente para siempre.

Escribir los "NO PUEDO", enterrarlos y escuchar la oraci贸n. Era un esfuerzo muy grande por parte de esta maestra. Y todav铆a no hab铆a terminado. Al t茅rmino de la ceremonia, llev贸 a los alumnos nuevamente a la clase e hicieron un festejo.

Celebraron la muerte de "NO PUEDO" con golosinas y jugo de frutas. Como parte de la celebraci贸n, Donna cort贸 una gran l谩mina en papel y escribi贸 las palabras "NO PUEDO" arriba y en el medio RIP. Abajo agreg贸 la fecha.

La l谩pida de papel qued贸 en el aula de Donna durante el resto del a帽o.

En las escasas ocasiones en que un alumno se olvidaba y dec铆a: "No puedo", Donna simplemente se帽alaba el cartel. El alumno recordaba entonces que "NO PUEDO" estaba muerto y optaba por reformular su afirmaci贸n.

Yo no era alumno de Donna. Ella s铆 era alumna m铆a. Sin embargo, ese d铆a aprend铆 de ella una lecci贸n perdurable.

Ahora, a帽os m谩s tarde, cada vez que oigo "NO PUEDO", recuerdo las im谩genes de ese funeral de cuarto grado y como los alumnos, me acuerdo de que "NO PUEDO" ya muri贸.

Comentarios

  1. Excelente, yo tambi茅n voy a enterrar mi NO PUEDO.

    ResponderEliminar
  2. Excelente historia, ten铆a que haber sabido hace tiempo que el "no puedo" hab铆a muerto........as铆 que c贸mo m谩s vale tarde que nunca ahora que lo s茅 lo apartar茅 de mi vida.Besotes

    ResponderEliminar
  3. me encant贸 ... que bueno que sea as铆 para que ya no nos fastidie m谩s

    ResponderEliminar
  4. Lo escuch茅 relatado con la locuci贸n de Alejandro Samuel ,cuando estaba el FM FEELING (HOY BLUE 100.7)ME ENCANTO ,ME EMOSIONO Y HOY ,AHORA MISMO SIGO LEYENDO Y TRATANDO QUE OTRAS PERSONAS TMB LO CONOSCAN Y PONGAMOS EN PRACTICA.
    SIMPLEMENTE HERMOSO.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LAS DOS RANAS

Cierto d铆a un grupo de ranas viajaba muy alegremente por el bosque; pero derrepente sin darse cuenta, dos de ellas cayeron en un agujero. Todas las dem谩s se reunieron al alrededor de ellas y cuando vieron cu谩n profundo era aquel lugar, les dijeron a las otras dos, que era mejor darse por muertas. Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron saltando con todas sus fuerzas para salir del hoyo, mientras que sus compa帽eras segu铆an insistiendo que sus esfuerzos para seguir con vida, eran in煤tiles. Finalmente, una de ellas puso atenci贸n a lo que las dem谩s dec铆an y se rindi贸, se desplom贸 y muri贸.  La otra rana continu贸 saltando tan fuerte como le era posible y una vez m谩s, la multitud de ranas le gritaba y le hac铆an se帽as para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no ten铆a caso seguir luchando. Pero la ranita segu铆a saltando cada vez con m谩s y m谩s fuerzas hasta que finalmente logr贸 salir del agujero; todas se quedaron ...

LOS TRES VIEJITOS

Una mujer sali贸 de su casa y vi贸 a tres viejos de largas barbas sentados frente a su jard铆n. Ella no los conoc铆a y les dijo: -"No creo conocerlos, pero deben tener hambre. Por favor entren a mi casa para que coman algo". Los ancianos preguntaron: -"¿Est谩 el hombre de la casa?" -"No", respondi贸 ella, "No est谩". -"Entonces no podemos entrar", dijeron ellos. Al atardecer, cuando el esposo lleg贸, ella le cont贸 lo sucedido. -"¡Entonces diles que ya llegu茅 e inv铆talos a pasar!, y la mujer sali贸 r谩pidamente a invitar a los hombres a pasar a su casa. -"No podemos entrar a una casa los tres juntos", explicaron los viejitos. -"¿Por qu茅?", quiso saber ella. Uno de los hombres apunt贸 hacia otro de sus amigos y explic贸: -"Su nombre es RIQUEZA". Luego indic贸 hacia el otro:  -"Su nombre es 脡XITO y yo me llamo AMOR. Ahora ve adentro y decidan a cu谩l de nosotros tres, desean invitar a vuestra ...

LA CIEGA

Hab铆a una ciega sentada en la calle, con una taza y un pedazo de cart贸n, escrito con tinta negra, que dec铆a: "Por favor, ay煤denme, soy ciega" Un creativo de publicidad que pasaba frente a ella, se detuvo y observ贸 unas pocas monedas en la taza. Sin pedirle permiso tom贸 el cartel y le dio vuelta. Tom贸 un marcador negro que el llevaba y escribi贸 otro anuncio. Volvi贸 a poner el pedazo de cart贸n sobre los pies de la ciega y se fue.   Por la tarde el creativo volvi贸 a pasar frente a ella. Esta su taza estaba llena de billetes y monedas. La ciega reconoci贸 sus pasos y le pregunt贸 si hab铆a sido 茅l, la persona que reescribi贸 su cartel y sobre todo, quer铆a preguntarle ¿Qu茅 hab铆a escrito? El publicista le contest贸: -"Nada que no sea tan cierto como tu anuncio; pero con otras palabras". Sonri贸 y sigui贸 su camino. El nuevo mensaje dec铆a: "Hoy es primavera y no puedo verla" . Si haces lo que siempre has hecho, obtendr谩s los resultados que siempre ...