Con sus seis a帽itos, esperaba ansiosamente el caer de la noche, para volver a dormir y espiar la media que estaba al frente de la puerta, pues no ten铆a 谩rbol de Navidad y esperaba que Santa deje ah铆 su regalo. Se durmi贸 muy tarde, para ver si consegu铆a atrapar a aquel "viejito", pero como el sue帽o era mayor que su voluntad, se durmi贸 profundamente.
En la ma帽ana de Navidad, observ贸 que su media estaba vac铆a, y que no hab铆a regalo alguno en toda su casa.
En la ma帽ana de Navidad, observ贸 que su media estaba vac铆a, y que no hab铆a regalo alguno en toda su casa.
Su padre desempleado, con los ojos llenos de l谩grimas, observaba atentamente a su peque帽o hijo buscar cualquier cosa que se pareciera a un juguete; esperaba tomar coraje para decirle que su sue帽o no exist铆a y que no habr铆a regalo este a帽o, y con mucho dolor en el coraz贸n decide llamarlo:
-"Alfredo, hijo m铆o; ac茅rcate, quiero hablar contigo".
-"Alfredo, hijo m铆o; ac茅rcate, quiero hablar contigo".
Y antes de que pudiera hablar, su hijo le dice con una voz muy triste:
-"Santa se olvido de mi".
Y dicho esto se arroj贸 a sus brazos y 茅ste conmovido por la acci贸n de su hijo, empieza a llorar junto con 茅l.
Alfredo al ver las l谩grimas de su padre, le pregunta:
-"¿Santa tambi茅n se olvid贸 de ti pap谩?".
-"No hijo m铆o. 脡l no se olvid贸 de mi ... El mejor regalo que he ganado en toda mi vida est谩 justo ahora en mis brazos ... Qu茅date tranquilo pues yo s茅 que Santa nunca se olvidar铆a de ti".
-"¿Santa tambi茅n se olvid贸 de ti pap谩?".
-"No hijo m铆o. 脡l no se olvid贸 de mi ... El mejor regalo que he ganado en toda mi vida est谩 justo ahora en mis brazos ... Qu茅date tranquilo pues yo s茅 que Santa nunca se olvidar铆a de ti".
-"Pero los otros ni帽os del vecindario est谩n jugando con sus regalos ... Santa se olvid贸 de nuestra casa", reclam贸 Alfredo.
-"No se olvid贸 ... El regalo te est谩 abrazando ahora y va a llevarte a uno de los mejores paseos de tu vida", dijo muy emocionado el padre ...
Y luego se fueron juntos al parque, contentos de poder pasar el d铆a de Navidad jugando todo lo que les fuera posible, volviendo a casa reci茅n al comienzo de la noche.
Alfredo lleg贸 muy agotado pero feliz y se fue directo a su cuarto a escribir una carta para Santa Claus:
"Querido Santa, yo s茅 que es demasiado tarde para pedir alguna cosa, pero quiero agradecerte el regalo que me diste ...
Deseo que de ahora en adelante todas las Navidades que yo pase, hagas que mi padre olvide sus problemas y que 茅l pueda distraerse conmigo, pasando una tarde maravillosa como la de hoy.
Gracias por mi vida, pues descubr铆 que no es con juguetes que somos felices realmente, y s铆 con los verdaderos sentimientos que est谩n dentro de nosotros que el Ni帽o Dios despierta todas las Navidades.
Gracias por todo: Alfredo".
Y se fue a dormir.
Horas m谩s tarde, el padre de Alfredo entr贸 al cuarto de su hijo para darle las buenas noches y pudo ver la peque帽a carta y despu茅s de leer lo que hab铆a escrito su hijo, jur贸 que a partir de ese d铆a ya no dejar铆a que sus problemas afectasen la felicidad de ellos y comenz贸 a hacer que todos los d铆as fuesen Navidad para ambos.
Es prcioso, es trirte, y real. Le pediremos al 2012 que podamos escribir a papa noel. se feliz
ResponderEliminarMe encanto la historia, lo material no nos trae felicidad, sino la vida misma y hay que saber apreciarla cuando se tiene, saludos! :)
ResponderEliminarHola, es la primera vez que entro a tu blog y me ha gustado mucho. la plantilla es genial. te queria pedir un favor; no podes seguir mi blog? http://ladelcuentodehadas.blogspot.com porque estoy por llegar a los 400 seguidores, qe es mi meta! me ayudas? gracias♥
ResponderEliminarPrecioso relato en el que se nos ense帽a que los bienes materiales no dan la felicidad.......la felicidad la proporconamos las personas con nuestro amor.
ResponderEliminarGracias por pasarte por mi blog! espero una nueva entrada! besos desde http://ladelcuentodehadas.blogspot.com/ ♥
ResponderEliminarEs muy hermoso porque me hizo ver la realidad
ResponderEliminarQue e descuidadado a mi hijo